Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), elaborado sobre la base de datos de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales (DNAP) y del Ministerio de Economía, indicó que las transferencias automáticas a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires registraron en junio una caída real interanual del 4,1%, una evolución que reduce el margen financiero de las administraciones provinciales en un contexto en el que muchas sostienen obras de infraestructura, servicios y programas vinculados al desarrollo productivo.
Durante junio, el Gobierno nacional giró $6,95 billones por coparticipación, leyes especiales y compensaciones. Aunque el monto representó un aumento nominal del 28,1% respecto del mismo mes del año pasado, el crecimiento quedó por debajo de la inflación y se tradujo en una disminución en términos reales.
La menor disponibilidad de recursos adquiere relevancia para las provincias por su incidencia en el financiamiento de rutas, energía, logística, capacitación y otras políticas que acompañan la actividad industrial y el desarrollo de las economías regionales.
La coparticipación federal, sin considerar leyes complementarias y compensaciones, registró una caída real del 8,4%, reflejando el desempeño de los impuestos que integran la masa coparticipable.
El principal factor fue la disminución real del 14,2% en la recaudación del Impuesto a las Ganancias, mientras que el IVA mostró una baja del 4,1%. En conjunto, ambos tributos, que representan casi el 97% de la masa coparticipable neta, retrocedieron 8% en términos reales.
Todas las jurisdicciones recibieron menos recursos que un año atrás en términos reales. Córdoba presentó la menor caída, mientras que la Ciudad de Buenos Aires registró la mayor retracción.
En valores constantes de junio de 2026, la pérdida para el conjunto de las provincias y CABA fue cercana a los $299.000 millones, reduciendo los recursos disponibles para afrontar gastos e inversiones.
En el acumulado del primer semestre, las transferencias automáticas alcanzaron los $39 billones, con una caída real del 2,8% frente al mismo período de 2025.
La reducción acumulada equivale a aproximadamente $1,11 billones a precios constantes, según las estimaciones del IARAF.
El informe también señala que junio fue el quinto mes consecutivo con variación real negativa en el acumulado de doce meses de las transferencias automáticas, mostrando una desaceleración respecto de la recuperación observada durante parte de 2025.
Finalmente, la comparación histórica ubica al primer semestre de 2026 en el octavo lugar de la serie iniciada en 2010 en términos de recursos reales transferidos, reflejando un escenario que mantiene el desafío de sostener el financiamiento de infraestructura y servicios que respaldan la actividad económica y la producción.








