La economía argentina registró un crecimiento interanual de 2,3% durante el primer trimestre de 2026, de acuerdo con el informe de avance del nivel de actividad publicado por el INDEC. En la comparación con el trimestre anterior, la actividad también mostró una mejora de 0,7% en términos desestacionalizados.
El principal motor por el lado de la demanda fueron las exportaciones, que aumentaron 9,8% respecto del mismo período del año pasado. El consumo privado también mostró una evolución positiva, con un incremento de 2,7%, reflejando una recuperación del gasto de los hogares.
En contraste, la formación bruta de capital fijo, indicador que refleja la inversión, cayó 11,6% interanual, mientras que el consumo público retrocedió 0,9%, mostrando que la recuperación todavía presenta diferencias entre sus distintos componentes.
Entre los sectores productivos, la pesca encabezó el crecimiento con una expansión de 27,5% interanual, seguida por agricultura, ganadería, caza y silvicultura, que avanzó 18,1%, y explotación de minas y canteras, con una mejora de 12,3%.
También sobresalió el desempeño de la intermediación financiera, que creció 7,5%, mientras que los hogares con servicio doméstico avanzaron 6,3%. Hoteles y restaurantes completaron el grupo de actividades con mejor desempeño, al registrar una suba de 2,8%.
La construcción logró mantenerse en terreno positivo, con un crecimiento de 2,5%, mientras que transporte y comunicaciones aumentó 2,3%, acompañando la expansión general de la actividad económica.
Entre las actividades que mostraron retrocesos, la industria manufacturera registró una caída de 1,7%, convirtiéndose en uno de los principales factores que limitaron el crecimiento del producto. La administración pública también disminuyó 1,4% interanual.
El informe también muestra que el consumo privado siguió fortaleciéndose en la comparación trimestral, con un aumento desestacionalizado de 0,8%, mientras que el PBI acumuló un quinto trimestre consecutivo de variación positiva respecto del período inmediato anterior.
Las importaciones de bienes y servicios disminuyeron 7,5% en la comparación interanual, al tiempo que la oferta y la demanda globales registraron una leve baja de 0,1%, producto de la combinación entre el crecimiento del PBI y la menor utilización de bienes importados.
Dentro de la inversión, el mayor ajuste se observó en maquinaria y equipo, que descendió 18,1%, y en equipos de transporte, con una baja de 19,6%, explicando buena parte de la caída de la formación bruta de capital fijo.
En términos desestacionalizados, el crecimiento de 0,7% del PBI estuvo acompañado por una mejora equivalente en la tendencia-ciclo, una señal de continuidad en la recuperación de la actividad durante el inicio de 2026.
Los datos del primer trimestre reflejan una expansión económica apoyada principalmente en el dinamismo del sector exportador, el fuerte desempeño del agro y la minería, y la recuperación del consumo privado, aunque todavía convive con debilidades en la inversión y en algunos sectores industriales.








