El último informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) mostró que en abril de 2026 los ingresos totales del Sector Público Nacional registraron una caída real interanual del 2,1%, mientras que el gasto primario creció un 1,6% en términos reales. El trabajo fue elaborado por el IARAF en base a datos del Ministerio de Economía y del INDEC.
Según el análisis del IARAF, la baja de los ingresos tributarios del 4,1% real refleja una menor capacidad de recaudación asociada al enfriamiento de la actividad económica, un dato especialmente sensible para sectores industriales que dependen del consumo y de la inversión.
El informe sostiene que el superávit primario de abril cayó 43,5% en términos reales respecto del mismo mes del año pasado, una señal que abre interrogantes sobre la sustentabilidad fiscal sin recuperación plena de la economía productiva.
Uno de los datos más relevantes para el entramado industrial fue el fuerte aumento del gasto en energía, que subió 150,2% real interanual durante abril. El dato refleja la centralidad estratégica del sector energético dentro de la actual política económica.
El gasto de capital nacional también mostró una expansión real del 76%, según el trabajo del IARAF, aunque empresarios industriales siguen observando que gran parte de la inversión pública todavía no logra traducirse en una recuperación homogénea de la obra pública y de la infraestructura logística.
El informe remarca que las transferencias corrientes a provincias tuvieron una caída real del 54,1%, una situación que puede impactar sobre proyectos productivos regionales y obras vinculadas a parques industriales y cadenas logísticas del interior.
De acuerdo al estudio elaborado por el IARAF, las transferencias a universidades descendieron 48,9% real interanual. El dato genera preocupación en sectores industriales vinculados a la innovación tecnológica y a la formación de recursos humanos especializados.
El trabajo también muestra que el gasto salarial del Estado cayó 3,2% en términos reales, situación que el IARAF atribuye tanto a la reducción del salario real como a una menor planta de personal.
En el acumulado del primer cuatrimestre, los ingresos tributarios registraron una baja real del 7,1%, según el informe. Para numerosos sectores fabriles, este comportamiento refleja que la recuperación de la actividad aún presenta debilidades estructurales.
El IARAF destacó que parte de los ingresos no tributarios estuvieron impulsados por recursos extraordinarios provenientes de la privatización de la gestión de las represas del Comahue, un elemento que permitió compensar parcialmente la caída de la recaudación tradicional.
Sin esos ingresos extraordinarios por privatizaciones, el superávit financiero del primer cuatrimestre hubiese registrado una caída real del 62%, según el trabajo. El dato vuelve a poner el foco sobre la necesidad de consolidar crecimiento económico genuino y mayor inversión privada.
El informe señala que el gasto primario acumulado al primer cuatrimestre tuvo una baja real del 3,3%, con 11 de los 16 componentes del gasto mostrando descensos interanuales.
Entre las partidas con mayores incrementos aparece nuevamente energía, con una suba acumulada del 106,5% real, consolidando al sector energético como uno de los principales receptores de recursos públicos en 2026.
El estudio, finalmente, advierte que las transferencias corrientes a provincias acumularon una caída real del 42,4%, lo que podría profundizar las diferencias regionales en materia de infraestructura productiva y capacidad de inversión local.
Para sectores industriales, el informe deja una conclusión central: el equilibrio fiscal continúa avanzando, aunque todavía con fuertes tensiones entre el ordenamiento de las cuentas públicas y la necesidad de sostener inversión, infraestructura y demanda vinculada a la producción nacional.








