Argentina cerró octubre con un superávit comercial de USD 800 millones, apenas por debajo del registro de un año atrás y alineado con las proyecciones del mercado. El intercambio volvió a estar guiado más por las cantidades que por los precios, fenómeno que se viene repitiendo desde septiembre.
Un informe de ABECEB remarca que la disminución del saldo comercial se explica por un mayor dinamismo de las importaciones frente a las exportaciones, incluso en un mes donde los precios internacionales resultaron algo menos desfavorables para los productos argentinos.
El menor superávit también se vincula con la performance acumulada: en los primeros diez meses del año, el saldo positivo sumó USD 6.829 millones, muy por debajo del mismo período del año anterior debido al fuerte incremento de las importaciones.
China volvió a consolidarse como el principal socio comercial del país, con un déficit bilateral significativo y un nuevo récord histórico de compras, especialmente en bienes intermedios y de consumo.
Las exportaciones alcanzaron USD 7.954 millones y crecieron impulsadas fundamentalmente por un fuerte aumento en las cantidades, que logró compensar la caída de los precios promedio.
Los Productos Primarios fueron el rubro de mayor expansión, particularmente por la liquidación extraordinaria de granos originada en la baja temporal de retenciones a varios complejos agroindustriales.
El desempeño de los demás sectores fue heterogéneo: se destacaron los incrementos en Combustibles y Energía y en Manufacturas de Origen Industrial, mientras que las Manufacturas de Origen Agropecuario mostraron un retroceso leve.
Las importaciones alcanzaron USD 7.154 millones, en un contexto en el que muchas empresas aceleraron compras externas como estrategia de cobertura cambiaria ante la incertidumbre previa a las elecciones.
Dentro de las compras externas, volvió a sobresalir el rubro automotriz, que mostró un fuerte crecimiento impulsado por la utilización del cupo de vehículos híbridos y eléctricos con arancel cero.
El déficit del sector automotor se amplió con fuerza, traccionado por la entrada masiva de unidades provenientes de China, donde marcas como BYD capturaron buena parte del cupo disponible.
Pasada la tensión electoral, se espera que el adelantamiento de importaciones se modere en los próximos meses, lo que podría aliviar el saldo comercial hacia fin de año.
De cara a 2025, la proyección indica un superávit cercano a los USD 9.900 millones, sensiblemente menor al de 2024, en un escenario donde las exportaciones crecerían a un ritmo inferior al de las importaciones, aunque con mayor previsibilidad que en el ciclo electoral reciente.





