Pan American Energy (PAE) confirmó la existencia de shale gas en el área de Cerro Dragón, en la provincia del Chubut, y obtuvo la autorización para reconvertir esa área histórica de producción convencional en una concesión no convencional de hidrocarburos, en los términos de la Ley 17.319 y el Decreto 1057/24.
Se trata de un hito relevante para la cuenca del Golfo San Jorge, una de las más tradicionales en materia de hidrocarburos, que enfrenta un declino natural de producción por el envejecimiento de sus pozos. La apuesta por el shale busca revertir esa tendencia y abrir un nuevo horizonte productivo.
Según la empresa, los recursos no convencionales detectados se encuentran dentro de la formación D-129, a profundidades accesibles y con condiciones geológicas favorables, incluyendo la presencia de gas húmedo y un nivel de sobrepresión que permite buenas perspectivas de productividad.
El plan de PAE incluye una inversión inicial de USD 250 millones para un plan piloto que contemplará la perforación de cinco pozos con ramas laterales de hasta 3.000 metros y múltiples etapas de fractura. El primero de esos pozos ya fue perforado con éxito, alcanzando 1.500 metros de rama lateral y 25 etapas de fractura.
La validación técnica se basó en estudios de sísmica 3D, datos de pozos preexistentes y análisis geológicos que permitieron confirmar la viabilidad del proyecto. La reconversión de la concesión fue autorizada por el gobierno provincial por 35 años, con 10 años adicionales por el volumen de inversión.
Desde la compañía destacan que el objetivo es complementar la actividad tradicional con este nuevo desarrollo, sin discontinuar la producción convencional que viene sosteniéndose desde hace casi siete décadas en la región.
“Sabemos que existe el recurso y que se puede extraer con la tecnología disponible. La producción no convencional puede marcar un antes y un después para una cuenca madura como esta”, confiaron en off desde la empresa.
Durante los primeros cinco años, la provincia del Chubut percibirá ingresos por alrededor de 90 millones de dólares, sólo por la reconversión de la concesión. A eso se sumarán las regalías futuras asociadas a la producción no convencional y el impacto económico por la mayor actividad.
PAE también asumió compromisos sociales y productivos: un programa de becas para ingenieros, geólogos y geofísicos; prioridad a proveedores locales; y un fondo de garantías para pymes de la provincia.
El gobernador Ignacio Torres calificó la iniciativa como un “hito histórico” y remarcó que “la señal de previsibilidad es clave para nuevas inversiones”. En su visión, el shale puede consolidar un nuevo eje energético en el sur del país.
Cerro Dragón fue durante décadas el mayor yacimiento de producción convencional del país. Ahora, con la entrada del shale, puede convertirse en un caso emblemático de reconversión energética, tal como sucedió con Vaca Muerta en Neuquén.





